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CAMIPER promueve la gestión de riesgos, la legislación y el plan de emergencias en ventilación minera

09 Abril, 2016

Las empresa mineras tienen la obligación de gestionar de forma adecuada el sistema de ventilación en el desarrollo de las operaciones extractivas, esto con el objetivo de brindar una atmósfera de trabajo donde circule el aire necesario para preservar la salud de los trabajadores, diluyendo hasta niveles aceptables la concentración de sustancias contaminantes como gases y polvo, asimismo tiene como finalidad establecer los mecanismos adecuados para reducir el número de accidentes en los proyectos mineros.




Los gases tóxicos son los contaminantes de mayor relevancia en las operaciones y el mayor problema es que tienen su origen en el desarrollo de la misma labor minera. Por ejemplo, el uso de explosivos en la tronadura  y la combustión de los equipos diesel. Otro agente de contaminación es el polvo, dependiendo del tamaño de sus partículas, composición, concentración y tiempo de exposición, se puede constituir como un riesgo para la salud de los trabajadores, ya que el sistema respiratorio es susceptible a contaminantes suspendidos en el aire. 

Para el especialista de la Cámara Minera del Perú, Manuel Ricardo Martínez: “Para controlar estos riesgos es necesario establecer una adecuada ventilación y establecer el  uso de elementos de protección personal. A esto se debe sumar un control médico basado en exámenes preocupacionales, acordes con los trabajos que se van a desempeñar, un control periódico para los trabajadores expuestos a contaminantes, reubicación y rotación del personal para evitar la sobreexposición. Todo esto evaluado y controlado por un Plan de Vigilancia Médica”.

Para las empresas mineras, la inyección y distribución de aire fresco al interior de los túneles, así como la extracción del aire viciado, es uno de los desafíos más relevantes de las operaciones bajo tierra. Por esta razón CAMIPER fomenta la capacitación de los gerentes y trabajadores de las empresas mineras para optimizar la gestión de los riesgos, el cumplimiento de la legislación y la estructuración de un adecuado Plan de Emergencias en Ventilación Minera.

El 2014 la empresa chilena Codelco anunció la instalación de un sistema de ventilación inteligente en el nuevo nivel de la Mina El Teniente. Este mecanismo inyecta y distribuye el aire fresco directamente a las áreas que lo necesitan, en el momento y cantidad que lo requieran, lo que supone una gestión más eficiente de este problema y una disminución considerable del gasto en energía. Experiencias similares en yacimientos subterráneos en Canadá dan muestra de ahorros potenciales del 30% a 40% en el consumo de energía en este aspecto.

El tema de la ventilación minera es tan importante que las autoridades correspondientes de cada país establecen el marco legal que tiene como finalidad configurar un ambiente de trabajo propicio. Por ejemplo, en el Perú, el decreto supremo del 2010 establece que el desarrollo de la actividad deberá mantenerse dentro de los límites de exposición ocupacional para agentes químicos. También indica que antes del ingreso a la zona de labores, se deben realizar mediciones de gases tóxicos, las cuales serán registradas y comunicadas a los trabajadores. En caso de falla mecánica o eléctrica de los ventiladores, la labor extractiva debe ser paralizada y su acceso clausurado, hasta verificar que la cantidad y calidad del aire haya vuelto a sus condiciones normales.

En Chile, la normativa que se aplica es el Decreto Supremo 594 del Ministerio de Salud (que fue modificado por última vez el 2015) en el que se establece en 40 ppm el límite a la presencia de monóxido de carbono, para el dióxido de nitrógeno se establece un valor de 2,4 ppm y la concentración ambiental del oxígeno en el área de trabajo debe situarse entre un  19,5 y 21%. En el caso de Ecuador, se pueden mencionar dos documentos: el Decreto Supremo de Seguridad Minera (promulgado en 1996) y el Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo en el Ámbito Minero (elaborado el 2014). Ambas normativas establecen que en toda operación bajo tierra se deberá disponer de circuitos de ventilación, ya sea de origen natural o mecánico, con el objeto de mantener un suministro permanente de aire fresco que termine favoreciendo la circulación y salida del aire viciado.

En cuanto a la legislación colombiana (decreto 1886, emitido el 21/09/15), se regulan temas críticos como la obligatoriedad de la capacitación a los mineros, la necesidad e importancia de utilizar equipos de protección personal, mantenimiento de las instalaciones eléctricas, la ventilación y control del polvo. También se establecen obligaciones para el titular del proyecto minero, entre las que destacan el incluir inspecciones permanentes y mantener un monitoreo continuo del estado de la mina para evitar cualquier accidente. Asegurar la realización de mediciones ininterrumpidas de metano, monóxido de carbono, ácido sulfhídrico y otros contaminantes, antes de iniciar las labores y durante la exposición de los trabajadores a estas sustancias.

Dentro de las operaciones subterráneas, se pueden producir diversos tipos de contingencias, siendo una de las más importantes los incendios, sobre todo por las dimensiones que estos sucesos pueden alcanzar y la cantidad de trabajadores que llegan a verse involucrados. Como ejemplo de esto, podemos mencionar el siniestro que tuvo lugar el 2015 en China, donde 21 personas perdieron la vida en una mina de carbón, ubicada en la ciudad de Jixi (ubicada al noreste de la nación asiática) y operada por la empresa estatal Heilongjian Mining Holding Group. Entre otras emergencias podemos mencionar el atrapamiento vehicular, la intoxicación por gases, derrumbes y otras situaciones que suelen ocurrir con menor frecuencia como el golpe eléctrico y la caída a distinto nivel.

Para evitar este tipo de situaciones, es necesario que las empresas realicen los esfuerzos necesarios para proporcionar un entorno de trabajo más seguro. Una de las principales medidas es la elaboración de un plan de emergencias, que se activa automáticamente cuando se notifica la ocurrencia de una contingencia y consiste en un manejo comunicacional estructurado y entrenado para lograr el desplazamiento de los trabajadores, con los respectivos equipos de seguridad, hacia la superficie o puntos intermedios seguros. Este programa es particular a cada uno de los yacimientos, ya que no existe uno que se pueda aplicar en todos de forma general, debido a que cada mina cuenta con sus características singulares.

Por ejemplo si se trata de un yacimiento de dimensiones pequeñas, es necesario que los trabajadores que resulten atrapados en un caso de incendio, cuenten con los dispositivos de respiración necesarios hasta que el fuego se extinga o sofoque. En el caso de una minera muy extensa, se hace imperativo contar con refugios. Finalmente, en lo  referido a una mina de tamaño intermedio, se debe proceder a la evaluación de la configuración del yacimiento. El objetivo ante cada situación es contar con los equipos de protección personal adecuados y los refugios bien señalizados y activos para evitar el mayor número de bajas posibles.

Por ejemplo, en caso de producirse un incendio o ante la fuga de los gases tóxicos, empresas mineras como las chilenas Codelco (División El Teniente) y Anglo American Sur (División Los Bronces), han optado por la instalación de refugios mineros como parte de su plan de respuesta ante emergencias. Ambos proyectos han elegido el refugio llamado Shelter, elaborado por las empresa Garmendia e Indura, que es del tipo móvil e incluye altos estándares de seguridad, sin dejar de lado la estabilidad de sus ocupantes. Tiene capacidad para suministrar alimento, agua y aire respirable a 20 mineros por un mínimo de 48 horas. 

Entre otros elementos, está equipado con un sistema de depuración del CO2  y un sistema de comunicación que varía de acuerdo a las necesidades de los usuarios y que incluye opciones como telefonía o radiofrecuencia, lo que proporciona un vínculo constante con el exterior durante un incidente. 

Finalmente, también hay que indicar que Shelter se ocupa de la salud mental de las personas, al contar con un método de iluminación que mantiene el ciclo del sueño, una pantalla interactiva con guías de relajación, juegos electrónicos y manuales de manejo de crisis, todo para mantener la calma durante una situación de evidente stress.



CAMIPER promueve la gestión de riesgos, la legislación y el plan de emergencias en ventilación minera

09 Abril, 2016

Las empresa mineras tienen la obligación de gestionar de forma adecuada el sistema de ventilación en el desarrollo de las operaciones extractivas, esto con el objetivo de brindar una atmósfera de trabajo donde circule el aire necesario para preservar la salud de los trabajadores, diluyendo hasta niveles aceptables la concentración de sustancias contaminantes como gases y polvo, asimismo tiene como finalidad establecer los mecanismos adecuados para reducir el número de accidentes en los proyectos mineros.




Los gases tóxicos son los contaminantes de mayor relevancia en las operaciones y el mayor problema es que tienen su origen en el desarrollo de la misma labor minera. Por ejemplo, el uso de explosivos en la tronadura  y la combustión de los equipos diesel. Otro agente de contaminación es el polvo, dependiendo del tamaño de sus partículas, composición, concentración y tiempo de exposición, se puede constituir como un riesgo para la salud de los trabajadores, ya que el sistema respiratorio es susceptible a contaminantes suspendidos en el aire. 

Para el especialista de la Cámara Minera del Perú, Manuel Ricardo Martínez: “Para controlar estos riesgos es necesario establecer una adecuada ventilación y establecer el  uso de elementos de protección personal. A esto se debe sumar un control médico basado en exámenes preocupacionales, acordes con los trabajos que se van a desempeñar, un control periódico para los trabajadores expuestos a contaminantes, reubicación y rotación del personal para evitar la sobreexposición. Todo esto evaluado y controlado por un Plan de Vigilancia Médica”.

Para las empresas mineras, la inyección y distribución de aire fresco al interior de los túneles, así como la extracción del aire viciado, es uno de los desafíos más relevantes de las operaciones bajo tierra. Por esta razón CAMIPER fomenta la capacitación de los gerentes y trabajadores de las empresas mineras para optimizar la gestión de los riesgos, el cumplimiento de la legislación y la estructuración de un adecuado Plan de Emergencias en Ventilación Minera.

El 2014 la empresa chilena Codelco anunció la instalación de un sistema de ventilación inteligente en el nuevo nivel de la Mina El Teniente. Este mecanismo inyecta y distribuye el aire fresco directamente a las áreas que lo necesitan, en el momento y cantidad que lo requieran, lo que supone una gestión más eficiente de este problema y una disminución considerable del gasto en energía. Experiencias similares en yacimientos subterráneos en Canadá dan muestra de ahorros potenciales del 30% a 40% en el consumo de energía en este aspecto.

El tema de la ventilación minera es tan importante que las autoridades correspondientes de cada país establecen el marco legal que tiene como finalidad configurar un ambiente de trabajo propicio. Por ejemplo, en el Perú, el decreto supremo del 2010 establece que el desarrollo de la actividad deberá mantenerse dentro de los límites de exposición ocupacional para agentes químicos. También indica que antes del ingreso a la zona de labores, se deben realizar mediciones de gases tóxicos, las cuales serán registradas y comunicadas a los trabajadores. En caso de falla mecánica o eléctrica de los ventiladores, la labor extractiva debe ser paralizada y su acceso clausurado, hasta verificar que la cantidad y calidad del aire haya vuelto a sus condiciones normales.

En Chile, la normativa que se aplica es el Decreto Supremo 594 del Ministerio de Salud (que fue modificado por última vez el 2015) en el que se establece en 40 ppm el límite a la presencia de monóxido de carbono, para el dióxido de nitrógeno se establece un valor de 2,4 ppm y la concentración ambiental del oxígeno en el área de trabajo debe situarse entre un  19,5 y 21%. En el caso de Ecuador, se pueden mencionar dos documentos: el Decreto Supremo de Seguridad Minera (promulgado en 1996) y el Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo en el Ámbito Minero (elaborado el 2014). Ambas normativas establecen que en toda operación bajo tierra se deberá disponer de circuitos de ventilación, ya sea de origen natural o mecánico, con el objeto de mantener un suministro permanente de aire fresco que termine favoreciendo la circulación y salida del aire viciado.

En cuanto a la legislación colombiana (decreto 1886, emitido el 21/09/15), se regulan temas críticos como la obligatoriedad de la capacitación a los mineros, la necesidad e importancia de utilizar equipos de protección personal, mantenimiento de las instalaciones eléctricas, la ventilación y control del polvo. También se establecen obligaciones para el titular del proyecto minero, entre las que destacan el incluir inspecciones permanentes y mantener un monitoreo continuo del estado de la mina para evitar cualquier accidente. Asegurar la realización de mediciones ininterrumpidas de metano, monóxido de carbono, ácido sulfhídrico y otros contaminantes, antes de iniciar las labores y durante la exposición de los trabajadores a estas sustancias.

Dentro de las operaciones subterráneas, se pueden producir diversos tipos de contingencias, siendo una de las más importantes los incendios, sobre todo por las dimensiones que estos sucesos pueden alcanzar y la cantidad de trabajadores que llegan a verse involucrados. Como ejemplo de esto, podemos mencionar el siniestro que tuvo lugar el 2015 en China, donde 21 personas perdieron la vida en una mina de carbón, ubicada en la ciudad de Jixi (ubicada al noreste de la nación asiática) y operada por la empresa estatal Heilongjian Mining Holding Group. Entre otras emergencias podemos mencionar el atrapamiento vehicular, la intoxicación por gases, derrumbes y otras situaciones que suelen ocurrir con menor frecuencia como el golpe eléctrico y la caída a distinto nivel.

Para evitar este tipo de situaciones, es necesario que las empresas realicen los esfuerzos necesarios para proporcionar un entorno de trabajo más seguro. Una de las principales medidas es la elaboración de un plan de emergencias, que se activa automáticamente cuando se notifica la ocurrencia de una contingencia y consiste en un manejo comunicacional estructurado y entrenado para lograr el desplazamiento de los trabajadores, con los respectivos equipos de seguridad, hacia la superficie o puntos intermedios seguros. Este programa es particular a cada uno de los yacimientos, ya que no existe uno que se pueda aplicar en todos de forma general, debido a que cada mina cuenta con sus características singulares.

Por ejemplo si se trata de un yacimiento de dimensiones pequeñas, es necesario que los trabajadores que resulten atrapados en un caso de incendio, cuenten con los dispositivos de respiración necesarios hasta que el fuego se extinga o sofoque. En el caso de una minera muy extensa, se hace imperativo contar con refugios. Finalmente, en lo  referido a una mina de tamaño intermedio, se debe proceder a la evaluación de la configuración del yacimiento. El objetivo ante cada situación es contar con los equipos de protección personal adecuados y los refugios bien señalizados y activos para evitar el mayor número de bajas posibles.

Por ejemplo, en caso de producirse un incendio o ante la fuga de los gases tóxicos, empresas mineras como las chilenas Codelco (División El Teniente) y Anglo American Sur (División Los Bronces), han optado por la instalación de refugios mineros como parte de su plan de respuesta ante emergencias. Ambos proyectos han elegido el refugio llamado Shelter, elaborado por las empresa Garmendia e Indura, que es del tipo móvil e incluye altos estándares de seguridad, sin dejar de lado la estabilidad de sus ocupantes. Tiene capacidad para suministrar alimento, agua y aire respirable a 20 mineros por un mínimo de 48 horas. 

Entre otros elementos, está equipado con un sistema de depuración del CO2  y un sistema de comunicación que varía de acuerdo a las necesidades de los usuarios y que incluye opciones como telefonía o radiofrecuencia, lo que proporciona un vínculo constante con el exterior durante un incidente. 

Finalmente, también hay que indicar que Shelter se ocupa de la salud mental de las personas, al contar con un método de iluminación que mantiene el ciclo del sueño, una pantalla interactiva con guías de relajación, juegos electrónicos y manuales de manejo de crisis, todo para mantener la calma durante una situación de evidente stress.



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