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Gestión

Accidente fatal en Chuquicamata: muere trabajador mientras realizaba mantenimiento

Comité Técnico Consultivo de Cámara Minera del Perú opina.

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Hoy por la mañana, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) dio a conocer que se registró un accidente fatal ocurrido en la mina Chuquicamata Subterránea, propiedad de Codelco.

Ante lo ocurrido, la estatal emitió un comunicado donde se informa sobre el fallecimiento de Sebastián Andrés Méndez Castro, de 32 años, trabajador de la empresa Consorcio Ossa Pizzarotti, de la Vicepresidencia de Proyectos para Chuquicamata Subterránea.

De acuerdo con la información entregada por Codelco, el accidente ocurrió este miércoles, aproximadamente a las 09:00 horas, mientras el trabajador se encontraba desarrollando actividades de mantenimiento, en el túnel 15 de inyección del proyecto subterráneo.

Tras lo sucedido, la Vicepresidencia de Proyectos Chuquicamata Subterránea suspendió en forma inmediata las actividades del área e inició los procedimientos de rigor.

“Codelco expresa sus más sentidas condolencias a la familia de Sebastián Méndez, a sus compañeras y compañeros de labores y reitera su llamado a potenciar la seguridad como un valor esencial”, indica el comunicado.

Asimismo, desde la empresa se señaló que “ante esta inaceptable situación, junto con disponer de lo necesario para una investigación transparente y expedita, Codelco implementará medidas urgentes para asegurar el cumplimiento de estándares y protocolos en todas sus operaciones y proyectos, tanto para trabajadores propios como de empresas contratistas”.

Este suceso en Chuquicamata se suma al accidente fatal ocurrido hace 10 días en el proyecto Rajo Inca, que cobró la vida de Rubén Trigo, trabajador del Consorcio Belaz Movitec, empresa contratista de la Vicepresidencia de Proyectos.

“Cualquier siniestro es evitable”: cero accidentes en minería

Ph.D. Leonardo Cornejo Figueroa, presidente del Comité Técnico Consultivo de la Cámara Minera del Perú

Tradicionalmente las empresas han considerado la seguridad como un gasto o como uno de los costos que tiene que asumir el negocio. Sin embargo, muchos administradores modernos ven y tratan la seguridad como una inversión, que puede tener retornos significativos, tanto humanos como económicos.

Cuando analizamos los costos de los accidentes laborales, se puede observar que existen dos aspectos muy diferentes entre sí. Por una parte, encontramos las repercusiones, costos o pérdidas sociales y humanas; y por otra las económicas. Desde un punto de vista ético y moral, el costo humano de los accidentes es razón más que suficiente para combatirlos. Todos estamos obligados a poner los medios precisos y necesarios para evitar que estos ocurran. El sufrimiento de accidentados y familiares es la razón más poderosa para luchar contra la siniestrabilidad laboral.

Es preciso una concientización social por parte de la administración, el empresariado, los trabajadores y el ciudadano. El empresario tiene la obligación legal de velar por la salud de su trabajador; eso no ofrece ninguna duda y está aceptado por todo el mundo.

Por otro lado, es obligación del trabajador adoptar las medidas de seguridad definidas por la empresa, como por ejemplo ponerse el casco en una obra. En cuanto a los trabajadores estos deben conocer todos los peligros existentes en su trabajo, evaluar los riesgos y saber cómo controlarlos.

Los accidentes graves y muy graves descienden, pero los leves y los cuasi accidentes aún no se acaban de formalizar como accidentes y por tanto casi nunca se investigan. Luego están la sociedad y la administración, que deben ser activas en la prevención. Un ciudadano no puede permitirse ver un riesgo en una obra y mirar hacia otro lado.

MBA Germán Ramón, coordinador de Minería de la Cámara Minera del Perú

La mirada actual sobre lo que sucede en los accidentes en los centros de trabajo ha ido cambiando con el paso de los años. Y es que las creencias al respecto cambian. Primero, suponían que la causa estaba en las personas; sin embargo, ahora está más arraigado que el motivo está en la organización.

Entonces, ¿Cómo superarlo? En resumida cuenta la solución pareciera sencilla: empoderar a las personas para que fallen de una manera segura. El punto aquí está en que todos los trabajadores, desde la cabeza de la organización, hasta los que puedan ser colaboradores externos internalicen el esquema de seguridad propuesto.

Llegado a tal punto, la organización y el personal debe considerar que el error humano es algo natural; empero, la preparación frente al mismo es fundamental. Y es ese aspecto, que resulta la tendencia en el mundo, con organizaciones que preparan a su personal para cualquier eventualidad, lo que supone un giro en la estrategia como afrontan la seguridad.

Ese es el caso de las empresas mineras, quienes entendieron que el desempeño humano debe ser en conjunto, empezando por la supervisión y el liderazgo de alta dirección, dando paso a una cultura con un desempeño humano seguro que, en consecuencia, elevará la productividad.

Cuando un proceso es seguro es rentable y se realiza una sola vez; por tanto, cubre aspectos de reducción de costos, mayor producción, cuidado del medioambiente, así como la seguridad y calidad.

Dr. Derling Mendoza, metodólogo especialista en andragogía de la Cámara Minera del Perú

Volver a casa, es la principal tarea que todo trabajador expuesto a actividades de peligro como la minería debe cumplir, y para ello pensar en Seguridad, Salud Ocupacional y Medio Ambiente (SSOMA) es vital, sobre todo par cumplir la meta de alcanzar cero accidentes fatales.

Particularmente, los mineros se enfrentan a una combinación de circunstancias de trabajo en constante cambio. Algunos trabajan en un entorno sin luz natural o ventilación, lo que supone la adopción de tecnologías y medidas en pro de salvaguardar la integridad de los trabajadores.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, el índice de muertes, lesiones y enfermedades entre los trabajadores de las minas del mundo confirma que, en la mayoría de los países, la minería sigue siendo la ocupación más peligrosa; esto, si tenemos en cuenta el número de personas expuestas al riesgo.

Así, aunque sólo representa el 1% de la fuerza de trabajo mundial, en la minería existe alrededor del 8% de los accidentes mortales del trabajo.

¿El motivo? Dependiendo de cada caso, existen diversos factores: cansancio, falta de atención o, incluso peor, falta de preparación.

Frente a ese contexto y bajo la mirada de aportar en el desarrollo de una minería responsable que tiene como principal valor a los trabajadores, la Cámara Minera del Perú coincide con la tesis de lograr cero accidentes en el sector minero.

Y para ello, desde la óptica profesional de la seguridad, es fundamental el desarrollo de las competencias, sobre todo de aquellas que permitan estar preparado ante cualquier suceso, de tal modo de llegar a un punto de superación.

Ing. César Gallardo, presidente y CEO de la Cámara Minera del Perú

Reducir el índice de accidentes en el lugar de trabajo que existe en el mundo, la necesidad de concientizar a todos los trabajadores de un ambiente laboral seguro, la generación de confianza y consecuente mejora de la reputación de una empresa, el aumento de productividad sin generar mayores costos y el crecimiento profesional de los colaboradores son temas que van de la mano para toda organización.

Y es que, si revisamos el encadenamiento de valor que hay entre esos puntos veremos que no son excluyentes, sino, por el contrario, refuerzan la idea de bienestar. Así, por ejemplo, el apalancar el crecimiento profesional de un trabajador, brindándole capacitación en el desarrollo de sus competencias, generará un aumento de productividad para la empresa en la cual labore.

Consecuentemente, dicho aumento de productividad, siguiendo aspectos de vanguardia y seguridad permitirá la reducción de costos, lo que, a su vez, ocasionará un clima de confianza en los trabajadores, quienes sentirán que ser parte de la organización y trabajar bajo medias adecuadas de seguridad es beneficioso para todos.

Además, si a ello sumamos que los trabajadores tomarán conciencia de la importancia de la seguridad tendremos una política de evitar cualquier tipo de accidente o incidente, dando como resultado un aumento de la reputación existente.

Valor clave: adaptabilidad

Sin embargo es fundamental la evaluación de los profesionales que se van a incorporar a nuestra organización y de nuestros actuales colaboradores en un valor fundamental: la adaptabilidad.

Este valor se basa a su vez en tres pilares fundamentales. En primer lugar, el querer cambiar, ya que sin ello es poco probable alcanzar este valor; la velocidad con que podamos adaptarnos; y, en tercer lugar, tener un entrenamiento permanente en el desarrollo de competencias con énfasis en el pensamiento crítico, lo que permitirá incorporar en los colaboradores un proceso que, más allá de pensar en verdades absolutas, permitirá analizar estrategias para alcanzar un objetivo común: cero accidentes en minería.

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